Cada día a las 6,40 de la mañana María Fernanda sale de su casa en el ensanche Luperón y se dirige a su trabajo, ubicado en la zona colonial: un salón de belleza que, aunque no es la dueña, le toca abrir todos los días a las 7 en punto.
Si sale a tiempo de casa, apenas toma un autobús y paga 15 pesos; pero cuando se le hace tarde el costo se le suplica porque tiene que tomar dos carros y un motoconcho. Ya su presupuesto comienza a descuadrársele y a ella sólo le queda quejarse. Eso es aparte de que tiene que dejar un mínimo de 200 pesos en su para su madre quien le atiende a sus dos hijos.
“Ser madre soltera como yo, trabajar lejos de tu casa que tienes que, además de dejar dinero en casa, llevarte dinero para comer algo hasta que llegues a la casa; los alimentos que no bajan, el alquiler que te lo aumentan… ay mija!, si una le da mente a tantas cosas, para en loca”. La situación económica ha hecho que María Fernanda lleve más dinero a casa, pues sus clientas, de clase media, a quienes también les afecta la crisis, dan menos como propina.
La situación de María Fernanda refleja de la millones de dominicanos a quienes la crisis económica, les amarga la vida y se las llena de excepticismo.
Y son a estos ciudadanos a quienes no creen ni por asomo las palabras de los portavoces del gobierno de que en el país no hay crisis y que la economía dominicana está blindada.
Para el psicólogo y economista Joaquín Disla, la postura del Gobierno es un irrespeto. “Estoy convencido de que son estrategias políticas para no concienciar y que la gente no vea la realidad; es imposible que una economía como la nuestra tan dependiente de la economía norteamericana no se pueda ver afectada por ello. Yo pienso que es una falta de respeto y de consideración hacia un pueblo”.
A su juicio, la realidad es que la economía dominicana depende en una gran parte de la economía norteamericana “por ejemplo, tenemos las exportaciones (que en un 86% van e ese país) , remesas, turismo, las zonas francas… ¿como se atreven a decir que la crisis que afecta a Estados Unidos no nos afectará?
Un pueblo despilfarrador.- Para Joaquín Disla, un experto en finanzas personales, que ofrece cursos a empleados corporativos y de manera individual de cómo manejar sus finanzas, no duda en afirmar que los dominicanos seguimos viviendo como si aquí no estuviera pasando nada “y eso es sumamente peligroso”.
“Podemos ver en el parque vehicular de nosotros una gran cantidad de vehículos grandes y de gran consumo que la gente sigue comprando; o sea, no hemos hecho el proceso de ajuste a la situación que tenemos que hacer a la luz de la situación que está pasando y seguimos consumiendo y no produciendo como si estuviéramos muy bien y no estuviera pasando nada”.
“ A veces pienso que el bajo nivel de estima de los dominicanos nos hace vivir el síndrome del avestruz que esconde la cabeza para no ver la realidad; esa misma imagen tan pobre que nosotros tenemos de nosotros mismos que tenemos que apelar a un estilo de vida que no va con nosotros, con nuestra realidad económica, como para no poder enfrentar la realidad de que somos un país pobre, subdesarrollado y de pocos recursos”.
¿Cómo prepararme para vivir estos meses económicamente difíciles? “A nivel personal y familiar, enfocarnos la familia y la persona, y aprender que frente a la escasez de recursos, lo primero que debes aprender es a identificar cuales son tus verdaderas prioridades.
“Los dominicanos no tenemos claro siquiera un concepto de lo que implica necesidades y segundo como priorizarlas; lo primero que tiene que hacer una persona es concienciarse de que lo que tienen no le alcanzará para cubrir todos sus gastos debido a la situación que está viviendo”.
Joaquín Disla destaca la importancia de reflexionar sobre cómo enfrentar la situación que atraviesa y luego determinar las necesidades prioritarias (las que necesitas para sobrevivir
medianamente). A continuación hacer un prepuesto y en un cuaderno anotar “cada peso que entra y cada peso que sale”.
“El manejo adecuado de las finanzas personales implica que debemos ser capaces de a fin de mes decir, cuántos gasté y en qué los gasté”.
TIPS CAYENA
- Si acostumbra a comprar una marca Premium, opte por una más económica. 50 pesos menos en cuatro artículos, es igual a un ahorro de 200 pesos.
- Si necesita un artículo para el hogar u oficina, lea la sección de “garage” de los clasificados de periódicos, antes de ir a un centro comercial. En estas publicaciones se encuentran excelentes opciones a módico precio.
- Haga una lista de las cosas que hará en el día antes de salir de su casa u oficina. Con los pendientes organizados puede hacer una ruta previa y evitar hacer un recorrido más largo y ahorrará combustible.
- Tener claro lo que va a comprar en el súper también ayuda. Comprará lo necesario y se apegará a sus necesidades evitando los antojos.
- Si es conciente de ser una compradora compulsiva, evite las ventas de pasillo de los centros comerciales hasta que se equilibre su presupuesto.
La próxima semana, le diremos cómo aprovechar el doble sueldo y no recibir “en blanco” 2009.
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