“A mis hermanas yo las siento aquí… ellas no se han ido”
El museo
De acuerdo con Doña Dedé algunas personas se impresionan mucho al visitar el museo. “Hubo una señora que se puso mala por la impresión y hubo que llamar un médico”.
La presencia de Patria, Minerva y María Teresa se siente fuertemente en su casa museo: ver los libros de Minerva, sus cuadros, la escultura de la carita de su hija Minú; ver las habitaciones de las tres con sus vestidos, sus toallas bordadas, las carteras que llevaban el día del accidente; ver un paño con su sangre y la mata de pelo que Dedé atinó a cortar de la melena de María Teresa, hace que el visitante sienta la esencia y presencia de ellas en este museo y que antes había sido su casa.
El museo Hermanas Mirabal está ubicado en Ojo de Agua. Está abierto desde las ocho de la mañana hasta seis de la tarde. El año pasado asistieron unas 52 mil personas.
Escribió sus memorias.
“Siempre vivas en su jardín” es el título de las memorias que escribió doña Dedé quien así atendió una sugerencia de un amigo de Jaime David, que la escuchó hablar y le sugirió que escribiera un libro.
Las memorias ya están listas; sólo se espera acordar con una editorial para publicarlas. La edición estuvo al cuidado de Minú Tavarez Mirabal
Frases
“Las mujeres hemos avanzado, pero queremos más”
“Creo que valió la pena; si hoy si tenemos libertad se lo debemos a tantos jóvenes que como ellas dieron sus vidas”.
“Cuando escucho que hay personas que dicen que aquí hace falta un Trujillo pienso que hablan sin saber… y digo a voces necias oídos sordos, digo yo"
Las Mirabal: El Crimen del Siglo XX
Por William Galvan/colaboración especial
En este mes se cumplen 48 años del crimen más horrendo que sacudió la sociedad dominicana en el siglo pasado.
El 25 de noviembre de l960 fueron asesinadas Minerva, Patria, María Teresa Mirabal Reyes y su amigo Rufino de la Cruz. Ni antes ni después, en ningún tiempo ni lugar nadie se había atrevido a ordenar la muerte de tres mujeres, madres, esposas y hermanas, por diferencias políticas.






Comentarios
Creo que el que vive en la fe no teme a nada y tiene un gran corazón para perdonar porque sólo así doña Chea y esta cuarta heroína tuvieron el valor para superar aquella barbarie. El Señor todo lo puede. Ha sido emocionante !!!
Vivi la misma experiencia del Sr. Carpio. A pesar de haber crecido escuchando y leyendo sobre las mariposas, la historia por ti narrada y el testimonio de Dña Dedé nos mueve a continuar y ratificarnos que vale la pena continuar con ellas y otros muchos empezaron: la plena libertad e igualdad entre hombres y mujeres, libres de toda clase de violencia.
Un fuerte abrazo,
Te admira, Reynaldo Pérez ... Un viejo amigo ..