Michelle Rodríguez: "RD no debería tener esa mentalidad tan gubernamental"
Fotografías: Álvaro Chan
Michelle Rodríguez no tiene pelos en la lengua, dice las cosas como son. Para ella República Dominicana no debería tener esa mentalidad tan gubernamental. Tiene fe en que algún día quienes rigen los destinos de los hombres y mujeres de este pueblo se den cuenta de la riqueza y el potencial humano de este país. Se considera humana ante todo, antes de ser dominicana, latina o estadounidense. Es, como ella misma se define, una ciudadana del mundo.
No ha dejado de ser la niña inquieta y entusiasta de siempre. Su marcada sensibilidad no le permite entender la mentalidad de odio que muchos inculcan a sus hijos desde pequeños. "Los dominicanos cuando aman, aman, pero cuando odian, odian", reconoce esta actriz que se ha abierto paso en Hollywood a golpe de talento y convicción.
Cayena se siente más que privilegiada de haber compartido una hora de amena charla con Michelle y que sea ella quien inaugure este espacio de entrevistas para hablarnos de su protagónico en "Trópico de sangre" –la nueva película de Juan Deláncer sobre la vida de las hermanas Mirabal–, su infancia en la Zona Colonial de Santo Domingo y sus criterios sobre la mujer, el cine dominicano y el futuro.
Has hecho público que quieres dar otra perspectiva a la historia de las hermanas Mirabal. ¿En qué te has basado para construir el personaje de Minerva en "Trópico de sangre"?
La mayoría de las entrevistas ha sido con Enma Rodríguez y Violeta Martínez, amigas de Minerva. He compartido mucho con Dedé Mirabal. Mi objetivo es llegar a conocer a la persona que era Minerva Mirabal más allá de la política y del símbolo en que se convirtió. Pretendo llegar a su esencia, cómo era su día a día, qué pensaba…
¿Qué recuerdos atesoras de tu infancia en República Dominicana?
Yo en el balcón, contemplando la vida desde arriba, en la Zona Colonial. Recuerdo cuando se iba el agua… Cuando volvía la luz, todos gritábamos y aplaudíamos de alegría. Cómo olvidar los batidos de lechoza, la caminata de la escuela a la casa, los semáforos sin electricidad…




