Un hogar para niñas victimas de abuso que vive de limosnas
Por Argénida Romero, colaboración especial.
Hogar Renacer: en pie contra viento y marea

Marleni tiene 15 años. Habla con cierta timidez pero sonríe, siempre sonríe. Es una sonrisa luminosa que una vez le fue arrebatada a golpes y que ha recuperado gracias al Hogar Renacer, una institución encargada de brindar atención a niñas y adolescentes sobrevivientes de abuso.
El trabajo de devolver la esperanza a las niñas victimas de abuso sexual, físico y sicológico es una labor loable y titánica, sobretodo cuando los recursos son escasos.
"Lo que da el gobierno es muy poco. Es bien difícil esto, es como poner un granito de arena en un gran mar donde somos pocos", afirma la sicóloga Marcelina Rodríguez quien trabaja en este centro desde su fundación en año 2000.
El Hogar Renacer recibe del Gobierno una subvención mensual de 64 mil pesos, cantidad insuficiente para un gasto que ronda al mes unos 216 mil pesos. Afirma que la esta subvención es menor a la que recibían hace cuatro años atrás.
¿Cómo se sostienen? El mayor aporte económico lo hacen sus fundadoras, la orden católica de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Lo demás llega por obra y gracia de manos generosas que apoyan esta obra.
El hogar cuenta con dos sicólogas, seis educadoras, una trabajadora social, dos cocineras, una secretaria y un chofer. Además de dos profesoras que imparten clase de manualidades y música.
A esto se suma el hecho de que brinda a las niñas y adolescente internas alimentación, servicios de salud, medicamentos y educación.
Un hogar único
En Hogar Renacer es el único centro a nivel nacional que acoge en calidad de residentes a las niñas y adolescente sobrevivientes de abuso y sólo tiene capacidad para internar a 15 niñas, entre 10 y 17 años.
"Antes la casa era para 22 niñas, pero vimos que con 18 se creaban situaciones de conflicto como resultado de las secuelas del abuso. Con asesoría decidimos quedarnos con 15, un número con el que podemos trabajar de manera más cercana.", explica la sicóloga Maria Magdalena López.
Como único centro con esta característica la demanda para ingreso sobrepasa siempre su capacidad. La sicóloga López apunta que el hogar ha recibido niñas de todos los puntos del país.

